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Terra
La Coctelera

La maldita existencia de un maldito

Perdido, sin rumbo, navegando entre icebergs a punto de colapsar, el impacto es inminente. Destapo una cerveza, la llevo a la boca. Calma mi sed y mi angustia. Mi tripulacion temerosa me mira, me observa, he sido presa de la locura piensan. Esperan mi orden para abandonar la nave. No quieren entrar en panico, pero muchos piensan en el sabotaje. El segundo oficial da la señal. Anadono general. Pasos alborotados en el pasillo. La cerveza fria se desliza suavemente por mi garganta. No pienso. No quiero pensar. Poco a poco veo que lo inevitable esta por llegar. Te reto. Soy mas fuerte de lo que Tu crees.....
Los jeans desteñidos y rotos, una camisa que apenas y sirve para tapar, la misma casaca de cuero que recorrio el mundo, una barba grande y sin forma, una bolsa al hombro, dentro un libro, un cuchillo, una botella pequeña llena de aguardiente, una foto incolora donde apenas se distingue el rostro de una mujer. Me paro frente a esa cueva, quizas la mas inmensa y maldita sobre la tierra. Un sol abrasador. Bebo un poco. Cogo la rama de un arbol, que me sirve de baston. Comienzo a entrar. El frio comienza entrar por mis jeans constrastando con el mundo exterior, la oscuridad es absoluta, sin embargo se donde doy cada paso, me adentro mas. He venido por ti...
Apenas y conozco el lugar, apenas y se donde estoy, el alcohol va apoderandose de mi. Una bella chica detras de la barra me hace una señal para saber si deseo otra copa mas, le digo que si. Busco entre mis bolsillos. Descubro una caja de cigarrillos, son Marlboro rojo. Me da satisafaccion de haberlos encontrado. Me llevo uno a la boca, lo enciendo. Veo a mi alrrededor. Mucha gente bailando y bebiendo. Mucha gente entrando y saliendo. Alguien se me acerca, me pide bailar con ella, es una bella muchacha, ojos claros, definitivamente de europa, decido no hacer preguntas. Una musica ligera. Ella se mueve con furor. Yo solo la miro. La musica nunca termina, seguimos bailando. Me detengo y me voy hacia la barra. Pasaron los 4 minutos protocolares que deberian durar una cancion. Me siento, cansado. Cogo el vaso, le pido a la bella chica del mostrador que me lo vuelva a llenar. Lo bebo. Cogo mi chamarra. Salgo. Es de dia. Camino. El frio mas intenso y la nieva mas abrumadora que se puedan imaginar, solo escuho la voz de personas a mi alrrededor. El sonido de un buque. Sigo caminando. La niebla cada vez mas espesa. Pierdo la nocion de ubicacion. No se donde estoy. No se como regresar. Saco otro cigarrillo. Lo enciendo. No debiste salir, pienso. Ya no es solo un pensamiento. "No debiste salir" escucho a alguien decir de entre la niebla. "Hemos venido por ti". Dejo de pensar...

La maldita existencia de un maldito

Perdido, sin rumbo, navegando entre icebergs a punto de colapsar, el impacto es inminente. Destapo una cerveza, la llevo a la boca. Calma mi sed y mi angustia. Mi tripulacion temerosa me mira, me observa, he sido presa de la locura piensan. Esperan mi orden para abandonar la nave. No quieren entrar en panico, pero muchos piensan en el sabotaje. El segundo oficial da la señal. Anadono general. Pasos alborotados en el pasillo. La cerveza fria se desliza suavemente por mi garganta. No pienso. No quiero pensar. Poco a poco veo que lo inevitable esta por llegar. Te reto. Soy mas fuerte de lo que Tu crees.....
Los jeans desteñidos y rotos, una camisa que apenas y sirve para tapar, la misma casaca de cuero que recorrio el mundo, una barba grande y sin forma, una bolsa al hombro, dentro un libro, un cuchillo, una botella pequeña llena de aguardiente, una foto incolora donde apenas se distingue el rostro de una mujer. Me paro frente a esa cueva, quizas la mas inmensa y maldita sobre la tierra. Un sol abrasador. Bebo un poco. Cogo la rama de un arbol, que me sirve de baston. Comienzo a entrar. El frio comienza entrar por mis jeans constrastando con el mundo exterior, la oscuridad es absoluta, sin embargo se donde doy cada paso, me adentro mas. He venido por ti...
Apenas y conozco el lugar, apenas y se donde estoy, el alcohol va apoderandose de mi. Una bella chica detras de la barra me hace una señal para saber si deseo otra copa mas, le digo que si. Busco entre mis bolsillos. Descubro una caja de cigarrillos, son Marlboro rojo. Me da satisafaccion de haberlos encontrado. Me llevo uno a la boca, lo enciendo. Veo a mi alrrededor. Mucha gente bailando y bebiendo. Mucha gente entrando y saliendo. Alguien se me acerca, me pide bailar con ella, es una bella muchacha, ojos claros, definitivamente de europa, decido no hacer preguntas. Una musica ligera. Ella se mueve con furor. Yo solo la miro. La musica nunca termina, seguimos bailando. Me detengo y me voy hacia la barra. Pasaron los 4 minutos protocolares que deberian durar una cancion. Me siento, cansado. Cogo el vaso, le pido a la bella chica del mostrador que me lo vuelva a llenar. Lo bebo. Cogo mi chamarra. Salgo. Es de dia. Camino. El frio mas intenso y la nieva mas abrumadora que se puedan imaginar, solo escuho la voz de personas a mi alrrededor. El sonido de un buque. Sigo caminando. La niebla cada vez mas espesa. Pierdo la nocion de ubicacion. No se donde estoy. No se como regresar. Saco otro cigarrillo. Lo enciendo. No debiste salir, pienso. Ya no es solo un pensamiento. "No debiste salir" escucho a alguien decir de entre la niebla. "Hemos venido por ti". Dejo de pensar...

Prisonero

Como un animal a punto de ser sacrificado me halle en un momento de mi vida, a los 28 años, cuando siento que en el madrigal de mi cuarto, tras esas 4 paredes como una celda de prision me encontrase yo en medio, solo. Y me pregunto si es este el precio que debo pagar por la libertina vida de mi pasado, y lucho por salir de ese encierro, mas fracaso. Una vez rete a mi destino, una vez ame la soledad, me regocije con ella, la ame, pero hoy la aborrezco, hoy mis exitos los celebro con una botella de chivas, frente a la estupida pantalla de la computadora en la que escribo estas lineas. Ya no lucho mas, me tienta el fracaso porque no debo hacer nada, borre la palabra "ayuda" de orilla, si alguna vez quise ser rescatado, hoy la soledad me vino a ver. Me miro con esa cara de niña coqueta que lo sabe todo. Le invite de mi bebida. Bebimos. Me perdono mis mentiras. Me abrazo. Me sedujo. Hicimos el amor. Me hizo jurar que nunca me apartaria de ella. Brindamos. Hoy no luche mas. Me entregue a la Soledad. Hoy vivo con ella, y cada vez me convenzo que ese sera mi destino. Y sigo bebiendo. Ahogo un dedo en el vaso. Lo llevo a la boca. Que amargo es el whisky. Pero que rico sabe. Como el amor, amargo y dulce a la vez. El silencio de la celda me devuelve a la realidad como el mas sonoro ruido jamas escuchado. despierto. Aliento a alcohol. Me baño. Me visto. El traje mas fino que cualquier presidiario pueda tener. Unto mi cabello en gel. Dicen que tengo cara de niño. Si supieran que el alma tambien. Abro la puerta. Desaparezco entre los pasillos.

Un peruano en Santiago de Chile

No me pregunten por que elegi Chile para pasar mis vacaciones, que ni yo mismo se la respuesta. Solo se en algun momento de mi vida debia visitarlo. Pues no fue un viaje como otro, ni otra ciudad como otras, conozco centro america, el caribe, y creo que todos los paises del norte de America. Como peruano quizas Chile no seria una buena opcion. La primera dificultad que tuve fue en el aeropuerto de Santiago, donde en un vuelo repleto de pasajeros, en su mayoria chilenos, fuimos detenidos; un ciudadano africano de Nigeria y yo, un peruano turista. Quiero pensar que no se trataba de un tema racial o xenofobico, sino mas bien de una inspeccion de rutina. El agente de seguridad, que en un primer momento me detuvo y me dijo que era agente de migraciones, y que solamente deseaba comprobar que yo no pensaba quedarme en Chile y que podia solventar mis gastos en aquella ciudad, resulto siendo finalmente miembro de Narcoticos, lo note por la chaqueta que usaba, y sus reales intenciones, era verificar que no llevaba drogas en mi equipaje. Cuando llegue a una oficina del aeropuerto, note que revisaban los documentos y las maletas del ciudadano africano que habia comentado anteriormente. El agente me pregunto que hacia yo en Chile, le respondi que venia a hacer turismo por 8 dias, a lo que muy intrigado me dijo ¿por que Chile?, pues como dije al principio, no me pregunten por que, ya que ni yo mismo lo se. Despues de comprobar que no tenia nada en las maletas y que mis documentos estaban en regla y que podia solventar mis gastos ahi y en cualquier ciudad del mundo, me dijo que eso solo era rutinario y que elegian pasajeros al azar para hacer esas inspecciones, le dije que no se preocupara y que yo entendia eso. Me invito a visitar su ciudad en la Quinta Region, y le dije que me pondria en contacto con el. Me retire. Al salir del aeropuerto senti un frio increible, comparado a las ciudades mas australes del territorio americano. Llegue a un hotel en el centro de Santiago, frente al rio Mapocho, desde donde podia ver el centro de Santiago, el rio y la cordillera. Era impresionante. Al dia siguiente sali a conocer mas la ciudad y la gente que la habitaba. Santiago me parecio, a pesar de ser una metropolis, una ciudad ordenada, mucho mas que Lima, y quizas menos peligrosa, la gente me parecio educada, y para nada hostil. Fui tratado con respeto y hospitalidad en cada lugar donde iba, y para nada me senti menospreciado por ser vecino del norte. Tiene muchos lugares que visitar en el centro y de hecho en otras ciudades del pais. Me sugirieron el Restaurant LA CONGA en el centro para conocer la realidad de los peruanos que vivian ahi. No pense encontrar tantos, llenaban las calles con negocios establecidos y ambulatorios. No pude hablar mucho con ellos por lo avanzado de la hora, dicen que de noche santiago es un poco peligroso. Visite centros nocturnos, bares y discotecas, no tienen mucha diferencia con lugares similares en peru. Existe una terminal de buses llamado Estacion Central, desde donde salen buses al norte de Chile, y nada tiene que ver con la terminal de buses en Peru, la de Fiori ni la de Yerbateros, este lugar en Santiago es mucho mas ordenado y limpio, sin vendedores ambulatorios, a excepcion de los canillitas debidamente uniformados, tienen muchas tiendas y restaurantes y los baños son muy limpios, y ademas tienen un stand de informacion turistica, donde cualquier despistado turista como yo debe acudir en caso de que no sepa donde comprar un boleto de bus. Los buses son muy comodos, y las carreteras muy buenas. Conoci la V region de Chile, Viña del Mar, La Calera, Quillota, Quineros, y otros mas que no logro recordar, la gente que conoci, fue muy amable conmigo y para nada hostil cuando se entereban de mi nacionalidad. Fue un viaje maravilloso, y desde luego, recomiendo a cualquiera a conocer Santiago, y Chile en general, vale la pena, y se que hay mas lugares que me falto conocer, y quizas algun dia lo hare, tambien espero conocer mas paises de sudamerica, y se que las fronteras no son impedimentos para que nuestros hermanos sudamericanos puedan unirse mas, se que toda guerra es creada por nuestros gobernantes, y se que en toda guerra hay un ganador, y el ganador no es ninguno de los paises en guerra. Espero algun dia ver a toda America Latina unida porque somos todos hijos de una misma madre y porque solo unidos podremos salir adelante.